Causas, consecuencias y costos de la perdida auditiva ocupacional

El propósito de este documento técnico es considerar la carga socioeconómica de la pérdida de audición inducida por ruido (NIHL, por sus siglas en inglés), tanto para trabajadores como para empresas, examinando causas, riesgos que plantea y estrategias para mitigarlos.

¿ Que es el Ruido?

El ruido tiene una definición científica (un sonido que, a menudo, es aleatorio o armónicamente desorganizado y carece de contenido comunicativo) y una social (un sonido que es indeseable o molesto para el oyente). El ruido laboral peligroso o industrial, como se usa en este documento, abarca estas definiciones
junto con otras dos características: intensidad o amplitud y duración.
Todo sonido, incluido el ruido ocupacional, comienza con un objeto vibrante que crea variaciones oscilantes en la presión del aire. Dichos cambios se propagan a través del aire en ondas. Cuando éstas llegan al oído, hacen vibrar el tímpano. Las vibraciones se transmiten a través de tres huesos pequeños a la cóclea llena de líquido en el oído interno. Dentro de ella existen miles de diminutas
células ciliadas que recubren una membrana. Cuando la membrana es desplazada por el fluido vibrante, las células ciliadas responden a las vibraciones, transformándolas en señales eléctricas que pasan a lo largo del nervio auditivo hacia el cerebro, donde se reconocen e interpretan. Un oído humano típico contiene 30 mil células ciliadas, aproximadamente, pero con el tiempo se dañan, por ejemplo, ante la exposición al ruido laboral. Posteriormente, se reduce la sensibilidad del oído a los sonidos suaves. En los mamíferos, una vez que estas células capilares se dañan no hay forma de repararlas; su pérdida es permanente e irreversible.

¿ Como se Mide el Sonido ?

Se mide de tres formas: amplitud, frecuencia y tiempo. Todas son importantes para medir el sonido relacionado con la NIHL. La amplitud describe la intensidad del sonido en unidades de decibeles (dB) y se valora como una variación de la presión sonora en el aire o un cambio en la cantidad de energía producida por las vibraciones; es percibido como el volumen del sonido. La frecuencia se mide en
unidades hertz (Hz) y es el número de vibraciones por segundo; es percibido como el tono de un sonido. El dominio del tiempo se puede evaluar en escalas de diferentes magnitudes, pero para el propósito del artículo estamos interesados en la duración medida en segundos, minutos u horas

¿ Causas de perdida inducidas por el Ruido?

Muchas veces vista como una lesión "oculta", ya que no hay un trauma visible, la NIHL comienza como una pérdida temporal de la sensibilidad auditiva, que se vuelve permanente e irreversible a través de exposiciones repetidas y prolongadas al ruido laboral. Existen dos tipos de ruido ocupacional y dos de
NIHL. El primero es continuo, como el producido por un motor al ralentí o un soplador, y se caracteriza por una envolvente de amplitud que no cambia mucho con el tiempo. La exposición excesiva a este ruido es, a menudo, la causa de la pérdida gradual de audición, debido al daño acumulado en las células ciliadas. El
segundo es resultado de la explosión o el impacto de dos objetos sólidos. Los ruidos de impulso e impacto crean ondas de choque de alta presión que, si son lo suficientemente grandes, causan daños traumáticos en las células ciliadas y una pérdida auditiva inmediata y permanente

 Es improbable que ruidos constantes menores a 75 dBA ocasionen pérdida auditiva, incluso después de una exposición prolongada; mientras que sonidos de 85 dBA o mayores aumentan el riesgo de daño permanente. Por encima de 85 dBA, existe una compensación entre amplitud y duración de la exposición,
basada en lo que se conoce como "el principio de igual energía". Por ejemplo, el ruido continuo a 85 dBA aumentará el riesgo de daño auditivo luego de ocho horas de exposición, mientras que el de 100 dBA lo incrementará después de solo 15 minutos.

Al laborar bajo niveles de ruido peligrosos por un periodo prolongado, el riesgo de daño auditivo se incrementa en trabajadores que no utilizan la protección adecuada o usan una mal ajustada, y no están debidamente capacitados en el manejo de seguridad auditiva. Independientemente de si el dispositivo de protección auditiva (HPD) se encuentra gastado ( orejeras, tapones re utilizables,
tapones de espuma desechables o tapones moldeados a la medida), si no se coloca adecuadamente dejará pasar el ruido, poniendo en peligro la audición. A pesar de que un tapón para oídos puede parecer que se inserta correctamente, existe una fuga oculta qu e reduce significativamente los niveles de seguridad. El tamaño y la selección inadecuados, o un pequeño pliegue en un tapón de espuma enrollable hacia abajo, provocan un escape acústico que no es visible.
Cada HPD tiene ventajas y desventajas entre los usuarios y ambientes de trabajo. Para elegir la protección apropiada es importante seleccionar los HDP con cara características específicas para cada empleado, así como las tareas que realiza y la compatibilidad con el lugar de trabajo y otro material de protección personal requerido.

Los siguientes son algunos ejemplos de fuentes de ruido
industrial y sus niveles de sonido típicos:

APLICACIÓN INDUSTRIAL NIVEL DE SONIDO TÍPICO (DBA)


Líneas de embotellado de cristal               85 – 100
Impacto del producto en tolvas                  90 – 100
Envoltura, envoltura de corte, embolsado 85 – 95
Picadores de tazones                                     > 90
Sonido de neumáticos y aire comprimido 85 – 95
Operaciones de fresado                           85 – 100
Sierras/maquinaria de corte                     85 – 107
Enfriadores/refrigeradores                       85 – 107
Maquinaria de empaquetado                   85 – 95
Carros con ruedas/bastidores               Hasta 107

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